MANOS FRIAS
Algunos consejos para no llorar en las reuniones No importa cómo de buenos sean tus guantes, no importa que no haga mucho frío. Tus manos se quedan heladas e insensibles mientras escalas ese largo de hielo vertical. Con la pérdida de sensibilidad viene la falta de confianza en tus piolets. Lo peor viene cuando llegas a la reunión y tus manos vuelven a la vida. Te duelen hasta saltarte las lágrimas. ¿Debes abandonar la escalada invernal y dedicarte al surf? No hace falta, quizá con un poco de previsión puedes aliviar ese inconveniente.

Creo que todos los que escalamos en hielo hemos pasado o pasamos por la situación anterior con más o menos frecuencia y a veces es curioso ver que unos días nos pasa más que otros y no es necesariamente cuando hace más frío.

Para evitarlo, algunos consejos:

Por supuesto, lleva los mejores guantes que puedas conseguir. Los de la marca Isard son asequibles, se encuentran fácilmente y aventajan a la mayoría de los que hay en el mercado.

Nunca comiences un largo con las manos frías, se enfriarán más y más a cada metro que avances. Caliéntalas previamente haciendo ejercicios o, si es necesario, utiliza calientamanos. Puedes llevarlos metidos en el guante mientras escalas, colocándolos en el dorso de la mano.

Si te quitas los guantes, guárdalos dentro de tu chaqueta, de manera que estén calientes cuando te los vuelvas a poner.

Durante el largo, cuando notes que tus manos comienzan a enfriarse, trata de soltar el piolet, baja el brazo y haz movimientos con tu mano para tratar de activar la circulación. No esperes a que se quede insensible. Perder un par de minutos a mitad del largo puede ahorrarte muchos dolores en la reunión.

Lleva un termo con alguna bebida caliente y bebe frecuentemente. Si te mantienes hidratado tendrás una mejor circulación en tus manos y pies. Usa un termo de acero, nunca de vidrio.

Come algo durante el día para mantener alto tu nivel de energía: barritas energéticas, frutos secos, fruta, etc.

Abriga el resto de tu cuerpo. Tener los mejores guantes no basta. El calor se escapa a chorros si no estás abrigado, esto incluye la cabeza y la reacción del cuerpo es reducir la circulación en tus manos y pies, ¡ojo!.

Lleva unos guantes de repuesto. Tus guantes no sólo pueden mojarse mientras escalas, ¡también los puedes perder!

Prueba a tomar estas precauciones. La diferencia se nota.