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Las highlands
o tierras altas escocesas, es un lugar de mitos y leyendas, de castillos e
historia y sobre todo una de las mejores zonas para escalar hielo en
Europa.
Esa historia
que también tiene sus paredes porque aquí se comenzó a pinchar el hielo
hace cien años y con unas técnicas y dificultades muy superiores al arco
alpino u otras montañas de Europa.
En comparación
con Inglaterra, Escocia tiene una orografía, que a pesar de tener montañas
de escasa altitud, no más de 1.300m, presenta grandes desniveles y un
clima mucho más influenciado por latitudes árticas, permitiendo de esta
manera condiciones aseguradas hasta abril.
El centro neurálgico es el Ben Nevis (1.343m) que representa además, la mayor altura de todo Reino Unido. Su
cara norte con cerca de 200 rutas de todas las dificultades, ha sido, es y
será la meca del alpinismo inglés y un lugar en el que poder quemar
muchas horas de alpinismo de la mejor calidad.
La escalada en el Ben Nevis tiene una
características un poco particulares: aproximaciones y descensos largos,
pocas horas de luz y principalmente dos; el hielo es algo diferente a lo
que estamos acostumbrados porque se genera de gran cantidad de humedad y
no de la fusión del agua, lo que acostumbra a un aseguramiento y escalada
diferente en muchas ocasiones, y otro aspecto importante es el mal tiempo,
tan frecuente que muchas veces el ver el sol se hace cuando menos extraño.
Estos aspectos
hacen frenar las ganas de mucha gente, aun así vías como Green Gully,
Orion Face, Point Five Gully, The Curtain... son de lo mejor que se puede
escalar en todo el país y arriesgándome un poco algunas de las escaladas
de esta austera cara norte del Ben Nevis estarán entre lo mejor del viejo
continente.
Existen otras zonas, como la popular
Glencoe, con gran cantidad de vías siendo por antonomasia la segunda en
el ranking de calidad, en general son rutas más fáciles y menos
comprometidas (aunque existe de todo) y más visitadas cuando el mal
tiempo se deja notar.
Cercanas a
Glencoe y el Ben Nevis hay también lugares más pequeños con un puñado
de vías donde poder disfrutar también con el frío y la magia de estas
montañas como son el Aonach Beag o el Aonach Mor.
Como podéis ver la presentación esta hecha
pero Escocia, sus rincones, y su hielo sólo se ven superados por una
cosa... su whisky y su cerveza que seguro también dejan mella en
nosotros, aunque ésta algo más peligrosa.
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